jueves, 15 de junio de 2017

Las palabras adecuadas 3

Si lo nuestro funciona, te prometo una vida llena de fotos. 


Se sintió la luna tan avergonzada al ser descubierta por los amantes, que se convirtió en un nuevo día. 


- Ojalá estuvieras aquí para abrazarme - escribía ella en un WhatsApp desde el sofá. 
El, en el dormitorio, lo leyó y fue al salón a abrazarla. 


Tuvo tanto miedo al cerrarse aquella puerta que cuando vio la ventana saltó. Ni siquiera pensó en que lado de la ventana se encontraba. 


Tras la explosión de amor inicial, su universo se expandió alrededor mía hasta casi el infinito. Con el tiempo, el amor se contrajo hasta desaparecer con un simple chasquido. 


De todas las posibles situaciones en todos los posibles e infinitos universos paralelos, aquel desdichado hombre se encontraba viviendo en el cual ella se alejaba sin mirar atrás. 


Tu . Yo
Y un punto y seguido.


Si me miras de esa manera va a ser imposible que piense que voy a hacer con mi vida mañana. 

miércoles, 8 de marzo de 2017

Las palabras adecuadas 2. 11 microcuentos.

Ella le pidió la luna y el decidió tomarse 29 días para pensárselo. 


Por la vía pasaba un tren cada 23 minutos. 
Podía haberse subido a cualquiera, 
pero se subió al tren que pasaba una vez en la vida.


Facebook e Instagram no existían cuando se enamoraron. 
Aún se emocionan cuando lo recuerdan. 


El mayor anhelo de aquella tierra sin sol era no conocer los amores de verano.


Aquella mañana entraron 7 personas en la tienda. 
De entre las 7, el gato la miró a los ojos y decidió 
que viviría con ella la vida que le quedaba. 


Uno habría iluminado para siempre la vida del otro, 
pero cuando se cruzaron, 
la única luz que miraban era la de sus teléfonos móviles. 


Con toda la familia llevando auriculares, 
el fantasma no tuvo más remedio que abandonar esa casa encantada, 
después de que tras muchos intentos, 
nadie escuchara sus lamentos. 


Te dije tantas veces "Te quiero" haciendo el amor, 
que no me di cuenta de que no te quería cuando no lo hacíamos. 


Si estuvieras aquí nunca habría escrito ni un sólo verso. 


Se obligó a hacer tantas cosas fuera de su zona de confort
que terminó olvidando quien era.


No lloró al decirle adiós para siempre,
 la pena vino al despedirse de los miles de sueños que se iban con ella.